La razón principal por la que suele ser útil aprender otros idiomas, es que al hacerlo te permite comunicarte con otras personas… pero, aceptémoslo, ni siendo Miss o Mister simpatía, lograremos conocer nunca a muuucha, pero muchísima.
Por eso, estudiar idiomas no te garantiza que conocerás una gran cantidad de personas, pero sí garantiza que tengas la oportunidad de conocer distintos tipos de personas, incluso más de lo que campo habitual de lo permito. Y eso porque los idiomas son los medios de comunicación del hombre. Afortunadamente, ya superamos, en principio, la etapa en que el cortejo de una pareja era un cavernícola golpeando a su chica y jalándola hacia una cueva (sin comentarios) o que las relaciones entre amigos eran gritos guturales y demostraciones ridículas de fuerza para ver quién era el macho alfa (de nuevo, sin comentarios).
Pero bueno, no estamos aquí para ponernos a pensar que los idiomas son una pérdida de tiempo. Al contrario, sabemos que aún con las cosas ‘negativas y relativistas’ aprender otras lenguas es siempre importante.
No por la cantidad de cosas a las que tendrás acceso, que es mucho más amplio que solo sabiendo un idioma, sino porque de esa cantidad uno tendrá la posibilidad de elegir aquello de calidad.
Y, también sabemos que el inglés no es el rey del mundo, del mismo modo en que ya muchos se dieron cuenta que si tanto aspaviento le hacen a las elecciones en Estados Unidos, pues sería bueno que todo el resto del mundo votara también.
En fin, es bueno darse cuenta que otros idiomas en el mundo son siempre útiles como herramientas que permiten que las personas tengan más opciones de desarrollarse. No es que saber alemán o francés te vaya a volver más inteligente solo por el hecho de saberlo. Pero conocer otros idiomas te permite tener acceso a mayor información, y por tanto, a conocimientos nuevos que irán enriqueciéndonos día a día.
Y, el francés es un idioma muy importante hoy en día, que además, te hace recordar que en este mundo el inglés no lo es todo.
Y no solo es útil saber que el francés se habla más allá de Francia, de ellos se habla en más de diez países en los cinco continentes (vale, la mayoría son islas pero la intención es lo que cuenta).
Para quien se decida por aprender francés, siempre puede considerar, a parte de las clases de idioma comunes, la posibilidad de realizar un viaje de inmersión lingüística a un país francófono. Y, cuando uno piensa en un país que hable francés, inmediatamente lo asociará con Francia.
Imaginarse la posibilidad de pasar unos meses en París o en alguna paradisíaca ciudad francesa, hace que cualquiera pueda pensar que no es una mala idea aprender francés en una inmersión lingüística.
La experiencia siempre será inolvidable, aparte de poder estudiar en una escuela de francés, uno podrá vivir el idioma día a día así como conocer a la sociedad francesa y los lugares de interés más variados.